











Un gato hidráulico tipo carrito, pensado para quedarse en el baúl como respaldo si el auto queda parado a mitad de camino a la costa o al monte, lejos de un taller. El sistema de rodamiento permite deslizarlo bajo el auto sin tener que levantarlo primero a pulso.
El cuerpo mono-bloque reforzado da una elevación más estable que un gato de tijera común — algo que se agradece si el cambio de rueda toca hacerlo en la banquina, con el auto inclinado.
La altura mínima de 12,5 cm es el dato a confirmar antes de comprar: si tu auto tiene poca altura libre del piso, hay que verificar que el gato entre por debajo antes de necesitarlo en la ruta, no después.