











Quedarse con una rueda en llanta en el medio de un sendero o alejado de la ruta es un problema grande si no tenés cómo resolverlo en el momento. Este inflador manual de Lüsqtoff es la típica herramienta de emergencia que no ocupa espacio pero te salva la salida: llega a los 60 psi, suficiente presión para volver a rodar y llegar a casa sin arruinar la cubierta.
Viene preparado para anclarse directo al cuadro de la bicicleta gracias al soporte incluido, por lo que ni siquiera necesitás llevarlo adentro de una mochila. Al ser manual y compacto, vas a tener que bombear un poco más que con uno de pie, pero es un costo mínimo por la tranquilidad de tenerlo siempre a mano.