







Un metro ochenta de superficie que se pliega en segundos y entra en el baul. Esta mesa es la que convierte un camping en algo comodo de verdad: cuatro personas comen sentadas sin codearse, y cuando no se usa queda del ancho de una valija. Tambien resuelve el quincho, el catering, la feria o la mesa extra que aparece cuando cae mas gente de la esperada.
La tapa es de polietileno y la estructura de acero, con manija de traslado integrada. Soporta hasta 75 kg repartidos, que es de sobra para vajilla, comida y una conservadora, pero no esta pensada para que alguien se suba a cambiar una lampara.
El polietileno de la tapa resiste manchas, acidos y cambios bruscos de temperatura sin agrietarse, a diferencia de las tapas de aglomerado plastificado que se hinchan apenas les entra agua por un canto. Es el material que permite dejarla a la intemperie una noche sin drama.
Los 12,8 kg son el dato que conviene mirar dos veces: no es una mesa que una persona sola mueva comodamente por terreno irregular. Para armar y desarmar seguido en un camping, planifica cargarla entre dos o dejarla fija en el lugar durante toda la estadia.